Apoyemos la campaña #SelvameDelTren: detengamos el desastre ambiental

Los increíbles engaños y enredos de AMLO en torno al Tren Maya

Por Jaime González

En su conferencia mañanera del 31 de marzo pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) lanzó graves ataques en contra de activistas, artistas, personalidades de diversos ámbitos, especialistas y ciudadanía en general que hemos apoyado al movimiento #SelvameDelTren. Este último es una iniciativa encaminada a detener la destrucción a gran escala de las áreas naturales contempladas en el trazo del Tren Maya, y en especial las afectadas por el Tramo 5 de dicho proyecto. En palabras del Presidente: “Lo que hay detrás de todo esto son esos intereses, pero afortunadamente se tiene el apoyo del pueblo y sí, se tienen todos los permisos de impacto ambiental, todo, todo.” Voy a pasar a examinar cada una de estas aseveraciones, y voy a comenzar con la última.

¿Cuenta con todos los permisos, “todo, todo”?

El pasado 2 de mayo –un mes después de la conferencia mañanera que acabo de citar– la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), María Luisa Albores González, informó que cuatro de los siete tramos que conforman el Tren Maya carecen de manifestaciones de impacto ambiental. Sólo los tramos 1 al 3 cuentan con estas manifestaciones, y son los tramos que corresponden a segmentos que se están construyendo sobre vías existentes. Por otra parte, los tramos 4 al 7 sólo cuentan con permisos provisionales en base a un decreto presidencial emitido el 22 de noviembre del 2021.

Uno de los principales reclamos de #SelvameDelTren ha sido precisamente la carencia de las mencionadas manifestaciones de impacto ambiental (MIAs). AMLO había invitado a representantes de este movimiento a un diálogo en Palacio Nacional, pero canceló la invitación el 24 de abril el 24 de abril, un día antes de la fecha en que se iba a realizar el diálogo. En un comunicado, los participantes de #SelvameDelTren afirmaron que la cancelación “evidencia que no tienen los estudios de impacto ambiental que la ley exige y que tenemos razón en nuestra preocupación del daño que se causa a la selva y al acuífero maya”.

Hasta ahora, los jueces que llevan los juicios de amparo contra la construcción del Tramo 5 en la Selva Maya han dado la razón a #SelvameDelTren. El día 12 abril el Juez Primero de Distrito en el Estado de Yucatán emitió una orden de suspensión provisional de los trabajos en el segmento sur del mencionado tramo. Y el 13 mayo los magistrados del Tribunal Colegiado en Materias de Trabajo y Administrativa del Decimocuarto Circuito, con sede en Mérida, confirmaron por unanimidad la suspensión y aplazaron hasta el día 27 del mismo mes la audiencia en la que se decidirá si ésta será por tiempo indefinido en tanto se resuelva el juicio. Los magistrados determinaron que un permiso provisional en base a un decreto presidencial no equivale a una MIA. 

Ante la creciente tendencia de AMLO a centralizar el poder en su persona, la resolución del Tribunal Colegiado viene a reforzar un concepto político fundamental, sobre el cual es necesario insistir mediante la presión y movilización populares: el presidente no puede –ni debe– gobernar en base a decretos que pasen por encima de la ley.

Cambio de mando en FONATUR y cambio en el trazo del Tramo 5

El organismo encargado de la realización del Tren Maya es el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR), el cual se vió severamente sacudido por el cambio de su director, Rogelio Jiménez Pons, quien fue sustituido el pasado 11 de enero por Javier May Rodríguez. El factor más importante detrás del cambio fue el retraso de varios meses que presentaban las obras del tren, retraso que muy probablemente se debió a errores en la concepción, planificación y preparación de tan ambicioso y riesgoso proyecto. Es indudable que dicho retraso impactó fuertemente el presupuesto de las obras. Adicionalmente, el cambio de directores fue acompañado por cambios en el trazo de los tramos 4 al 7, con el objeto de abaratar costos y acelerar la construcción.

En el caso del Tramo 5, que originalmente se iba a realizar mediante un viaducto elevado sobre la Carretera 307, que va de Cancún a Chetumal, el trazo fue cambiado a una ruta que se adentra en la región húmeda de la selva maya. Esta región cuenta con una gran biodiversidad y ecosistemas únicos en el mundo, y además es uno de los bosques tropicales más extensos e importantes de América Latina. La brecha abierta en la selva para la construcción sobre el nuevo trazo del Tramo 5 ya había avanzado unos 30 kilómetros antes de que las obras fueran suspendidas por orden judicial, y muestran la enorme destrucción –más bien, el ecocidio– que implica abrir una brecha de 60 metros de ancho en la selva maya.

El valor de los ecosistemas de las regiones húmeda y seca de los bosques tropicales de la Península de Yucatán no puede ser medida en términos monetarios. En primer lugar, porque las selvas y humedales están jugando un papel fundamental para amortiguar o mitigar el cambio climático. Además, porque aún desconocemos una gran cantidad de información sobre la enorme variedad de formas de vida que los componen, así como de las interacciones entre éstas. Las selvas han sido una fuente extraordinariamente rica de recursos y descubrimientos que han significado enormes beneficios para la humanidad. Por ello, cuando una parte significativa de un bosque tropical es destruido, no tenemos idea del valor potencial que le estamos restando a la sociedad y al planeta entero.

La propuesta de AMLO y del gobierno de la autodenominada Cuarta Transformación (4T) de sembrar árboles frutales en las zonas en las que la selva ha sido talada representa una tropelía de enormes consecuencias: están ignorando a la enorme cantidad de especies de distintas formas de vida –plantas, animales, hongos… desde las formas microscópicas hasta las de gran tamaño– que interactúan y forman un todo; es decir, un ecosistema. Sembrar frutales significa convertir áreas de la selva tropical en superficies agrícolas, cuyo daño a los ecosistemas, a las capas de tierra fértil y a los acuíferos puede ser irreversible.

Enormes presiones sobre funcionarios de FONATUR y SEMARNAT

Por increíble que parezca, AMLO y FONATUR pretenden sustentar la realización de los trabajos de construcción del Tramo 5 en una autorización provisional otorgada por la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la SEMARNAT a principios de diciembre del 2021; es decir, semanas antes de que se anunciara el cambio de ruta. Seguramente, decisiones como la recién mencionada autorización provisional se deben a la enorme presión que está ejerciendo AMLO, y han causado mucho malestar en las mencionadas dependencias.

Tan es así que el pasado 14 de mayo el diario Reforma informó que los directores generales de Impacto y Riesgo Ambiental, de Calidad del Aire y Registro de Emisiones, y de Gestión Integral de Materiales y Actividades Riesgosas de la SEMARNAT habían renunciado debido a las mencionadas presiones para acelerar la elaboración y aprobación de las MIAs del Tren Maya. Dos días después, el mismo diario informó que, tras la salida de Jiménez Pons de FONATUR, más de 100 funcionarios habían renunciado a sus puestos de trabajo debido a presiones para que autorizaran aumentos millonarios a los contratos para los tramos 1 al 4 del Tren Maya. “El acoso para firmar esos documentos era constante, por lo que preferimos renunciar», según un ex alto directivo.

El mito de que el tren “tiene el apoyo del pueblo”

El 16 de diciembre del 2020, el diario español El País publicó un artículo donde presenta la opinión de varios dirigentes mayas que se oponen a la construcción del tren. Uno de ellos, Pedro Uc, afirmó que “Ni se consulta, ni nos preguntan, ni nos toman en cuenta cuando se decide construir este proyecto que responde a intereses ajenos a los de las comunidades indígenas”, y califica como una farsa la consulta promovida por AMLO en diciembre del 2019. Vale la pena mencionar que dicha consulta fue criticada por la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Derechos Humanos. A lo anterior hay que añadir que, de un total de 3,526,000 personas con derecho a voto registradas en los 84 municipios afectados, solamente 100,940 participaron en la consulta

Conjuntamente con representantes de 25 comunidades de Yucatán, en 2018 Uc acordó  formar la Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch’ Xíinbal para luchar contra los megaproyectos. Dicha asamblea ha mantenido su lucha hasta el día de hoy,

Finalmente, es necesario abordar la acusación de que “lo que hay detrás de todo esto son esos intereses”, con la cual AMLO pretende –en base a elucubraciones, y sin presentar pruebas– descalificar al movimiento #SelvameDelTren como un títere corrupto de la empresa estadounidense Vulcan Materials, la cual extrae material pétreo en la zona de Playa del Carmen. La extraña conexión que establece entre dicha empresa y el movimiento es que “los seudoambientalistas” que hoy protestamos contra la construcción del Tren Maya no decimos nada sobre Vulcan Materials. Pero el hecho es que las organizaciones e individuos ecologistas que apoyamos a #SelvameDelTren también nos oponemos a los despojos y la destrucción que realizan otras empresas extractivistas. En el proyecto del Tren Maya, en cambio, sí están involucrados los más poderosos intereses capitalistas que hay en México, y los nombres de tres de las empresas constructoras encargadas de los tramos del Tren Maya nos son muy familiares: el tramo 2 lo construye el Grupo Carso; el 3, el Grupo ICA; el 5 Sur, el Grupo México.

Por si lo anterior fuera poco, desde antes que se iniciara la construcción del tren, el periodista Mathieu Touliere publicó en Proceso el artículo “Grandes empresarios, prestos a beneficiarse con el Tren Maya”, donde revela las fuerzas que están detrás de este proyecto: “Esos grupos, que dominan los sectores turísticos, de la construcción y de la agroindustria, están encabezados por integrantes de la cúpula empresarial del país, como Alfonso Romo Garza, Alberto Baillères González, Gastón Azcárraga Andrade, Germán Larrea Velasco y Fernando Chico Pardo.”

En conclusión, AMLO está enredado en una maraña de contradicciones, mismas que trata de esquivar mediante engaños y ataques contra quienes levantamos críticas a sus proyectos. La realidad se está encargando de mostrar que debería mejor escuchar estas críticas.

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