Conferencia socialista contra la farsa de la Consulta Popular

Por José Juan Grijalva

El miércoles 28 de julio, vía meet, tres organizaciones socialistas revolucionarias expusieron su posición política acerca de la llamada “Consulta Popular” para juzgar a los expresidentes de México, por su corrupción y crímenes contra la sociedad; misma que se realizaría el próximo domingo 1 de agosto. En efecto, la Asociación de Lucha Socialista (ALS), La Marx México y la Liga de Unidad Socialista (LUS) coincidieron en señalar que la citada “Consulta…” se reducía a una farsa para engañar a los mexicanos. En principio la pregunta de las boletas electorales fue formulada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de una manera confusa y rebuscada para evadir la pregunta concreta de “sí o no” se estaba por juzgar a los expresidentes. También se resaltó el hecho de que no se necesitaba una “consulta” para demandar a los expresidentes, simplemente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), presidente de la República, podía encabezar o impulsar dicha iniciativa. Pero, ante la “consulta”, sucedía todo lo contrario: el propio AMLO declaraba reiteradamente que él no votaría y que de hacerlo votaría en contra. Incluso, llegó a decir que él estaba por dejar atrás el juzgar a los expresidentes y concentrarse únicamente en su gestión de gobierno. Mirar sólo de allí para adelante, olvidar el pasado. Qué había sucedido? ¿Por qué el más furibundo impulsor del “juicio a los expresidentes”, cuando era candidato, ahora, siendo ya presidente de la nación, estaba en la posición contraria? Y, más bien, disuadía a sus seguidores de ir a las urnas. Esta actitud, denotaba un pacto de impunidad con el gobierno saliente, muchas veces denunciado por diversos analistas políticos, y una enorme incongruencia con uno de los “principios” que AMLO ha pregonado defender: la lucha contra la corrupción. En síntesis, por todo esto, las organizaciones socialistas, arriba mencionadas, se manifestaron por denunciar como farsa el citado ejercicio electoral, que en otras condiciones podría ser efectivo, y llamar a no participar. Por supuesto, se consideró que quienes asistieran votarían por el “SÍ”, creyendo que la consulta era para, efectivamente, “juzgar a los ex presidentes”.

Pero las organizaciones socialistas no podían caer en el juego de engañar a las y los ciudadanos y estaban obligadas a decir la verdad. Y así se hizo.

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