Por un Frente Único de los Trabajadores, por la Huelga General


Contra la política antilaboral, antiobrera y antipopular del régimen demagogo y antidemocrático de AMLO

Millones de trabajadores y trabajadoras nos confrontamos este 1° de mayo ante una de las mayores crisis de la historia  de nuestro país. Una epidemia planetaria devastadora iniciada hace más de un año nos ha golpeado terriblemente: las muertes causadas por el Covid-19 suman un monto según cifras oficiales que nos colocan en el tercer lugar mundial después de Estados Unidos y Brasil. Esta situación sanitaria destructora se ha unido a otro flagelo social que se venía dando desde antes, el estancamiento económico que en 2020 al confluir con la epidemia se convirtió en la peor depresión nacional en más de 90 años al decrecer la economía en menos 8.5%. 

Los trabajadores estamos azotados día y noche por una explotación violentísima, desempleo masivo, hambre en muchos sectores afectados por la caída de ingresos, salarios miserables, caos en millones de maestros, alumnos y personal docente nacional y una permanente presencia macabra de muerte y desesperación colectivas por la inseguridad prevaleciente ante el dominio de la barbarie de las bandas de narcotraficantes en grandes regiones del país.

En este 1° de mayo de 2021 somos los trabajadores junto con nuestros aliados populares, todos los explotados y oprimidos por el sistema capitalista dominante quienes tenemos la fuerza capaz para defender nuestros intereses en las difíciles luchas por venir. Es con nuestra movilización democrática, cuando tomemos nuestro destino en nuestras propias manos, incluso mediante el poder político independiente de los partidos, del régimen y de la burguesía que los trabajadores podremos ejercer nuestra arma más poderosa: la organización y naturaleza esencial como clase que es el trabajo humano directo en el proceso económico de producción y distribución de mercancías. Sólo así con la acción decidida de los trabajadores encabezando al pueblo mexicano se podrá evitar que el país caiga en una situación aún mayor de decadencia y muerte.

AMLO está comprometido en lograr que esta enorme crisis del sistema capitalista que representa su gobierno la paguemos nosotros no quienes han sido los verdaderos responsables, a saber los capitalistas, en especial los grandes negocios que se están enriqueciendo como nunca: las empresas farmacéuticas, los monopolios tecnológicos, los grupos financieros, etc. Tres años de estar sufriendo el liderazgo y la política de AMLO que se han caracterizado por la profundización de la militarización y por su permanente política antilaboral, antiobrera y antipopular son demasiado tiempo para constatar de qué lado está su gobierno.

Pero los trabajadores debemos ser realistas. Hoy la abrumadora mayoría de quienes se ostentan como nuestros líderes y representantes, en realidad son líderes burocráticos sindicales que en lugar de promover y organizar la movilización en las calles en defensa de los derechos laborales y contra la precariedad, el outsourcing y los míseros salarios y prestaciones, forjan sobre nuestras espaldas con el gobierno de AMLO y la burguesía acuerdos cotizándose para lograr un mayor poder político-sindical regional y privilegios electorales.

Tales acuerdos son, en realidad, los mismos arcaicos y férreos mecanismos de dominación y control sobre la clase trabajadora con los cuales AMLO y su reducido primer círculo intentan mantener el poder e imponer otro régimen despótico y autoritario, cubierto apenas de un desgastado y transparente velo de demagogia populista. Estamos apreciando que de hecho el neoliberalismo capitalista reaccionario practicado también sin tapujos por AMLO no es ni siquiera un modelo económico acabado, sino una forma de desorganizar la vida social de la población.

La abnegada lucha de una huelga de más de un año de los trabajadores de SUTNotimex por sus derechos laborales está recibiendo golpes de AMLO y de la Secretaría del Trabajo —en poder realmente de una familia— y para ganarla se requiere del frente único de trabajadores que impulse la huelga general cuyo triunfo desataría toda la energía de la  autoorganización de los trabajadores y sus aliados populares, en la medida que la crisis los vaya sacudiendo.

La lucha contra el atraco del siglo que significa el pago con la inconstitucional UMA (Unidad de Medida y Actualización) a jubilados y pensionados de los sectores de docentes, trabajadores de la salud, universitarios y administrativos de las oficinas gubernamentales, en vez de pagarles con base en los salarios mínimos constitucionales, ha comenzado ya y puede forjar un triunfo donde los trabajadores ganarán confianza y experiencia.

Nuestra lucha es internacionalista pues la batalla contra la pandemia es por supuesto a escala mundial. No será posible vencerla si las vacunas siguen siendo propiedad de las farmacéuticas que lucran con la salud de la humanidad. Es una lucha contra el capitalismo, para que las patentes sean puestas a disposición de todos los pueblos sin afán de lucro. Es una lucha que nos une a los pueblos de Estados Unidos, de América Latina y del mundo entero que tienen como enemigos al mismo imperialismo-capitalista depredador que nosotros enfrentamos.

En este 1° de mayo unámonos para participar en la forja unitaria, independiente, proletaria y combativa de un Frente Único para luchar por la HUELGA GENERAL.

Todas y todos cuidemos lo mejor posible nuestra salud protegiéndonos contra la amenaza de un contagio del virus.

LIGA DE UNIDAD SOCIALISTA (LUS)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *